Dirección de proyectos: particularidades del sector construcción

Aunque la Dirección Integrada de Proyectos se concibe como una metodología de gestión independiente de la naturaleza y objeto del proyecto de que se trate, a nadie se le escapa la importancia de la diferenciación entre los mismos en la práctica.

El sector construcción (entiéndase incluidos constructores, técnicos, políticos, y demás interesados) presenta una serie de factores diferenciadores respecto a otros sectores productivos industriales. Entre ellos podemos diferenciar los relacionados con la mentalidad de los profesionales implicados y los relacionados con la producción propiamente dicha.

Fuente http://fotosantiguasbase.blogspot.com.es

Los primeros son una consecuencia de la cultura popular heredada durante generaciones en un sector altamente reticente a los cambios. Hace años (hoy cada vez menos) era habitual que las obras de pequeña envergadura, ya fueran de reparación o de construcción, fueran ejecutadas por el mismo propietario de la vivienda, local, etc. ayudado por familiares o conocidos y apoyados por profesionales autónomos en momentos puntuales. A ello hay que sumar la enorme importancia que la construcción tuvo en 2007 para una nueva generación de españoles que encontraron en ella una salida profesional con la que ganar dinero rápido sin necesidad de una elevada formación.

Fruto de todo ello nos encontramos con un sector con una elevada tasa de conocimiento sin formación por parte de la población. El boca a boca, el aprender el oficio de quien lleva toda la vida haciéndolo aporta una sabiduría más enraizada en las tradiciones que en el componente técnico. Al fin y al cabo, si toda la vida se ha hecho así, ¿por qué cambiar?.

El segundo tipo de factores diferenciadores del sector de la construcción se refieren a las características productivas del mismo. Si bien la construcción prefabricada o industrializada (ojo a la terminología empleada como diferenciación respecto a la construcción tradicional) reduce en ciertos aspectos las diferencias, en ningún caso las puede eliminar. A diferencia de la industria general, la construcción produce bienes inmuebles, es decir, que no se pueden mover. Esta obviedad obliga a que la producción, en mayor o menor medida se tenga que realizar en el emplazamiento definitivo de la obra (cimentación, acometidas, etc.). ¿Alguien se imagina que un fabricante de automóviles lo venga a montar a nuestro garaje?, ¿y un televisor a nuestro salón?.

Esta particularidad, sumada a las características del bien a producir en cuanto a costes, período de vida y uso hace inviable el poder contar con un sistema productivo mínimamente automatizado. Estamos en una era preindustrial sólo mejorada en sistemas prefabricados.

Otra característica particular de la construcción es el carácter único de cada proyecto. Incluso en proyectos prefabricados o catalogados, cada edificación suele ser diferente por la diferencia del suelo, de los requisitos de los propietarios, de la normativa urbanística, etc. Esta característica se podría solventar parcialmente en ciertos casos en una cadena de producción mediante un sistema just in time como el ideado por Toyota hace ya algunas décadas pero, como comentamos antes, esto no es posible por la naturaleza misma de los bienes inmuebles.

Por todas las características intrínsecas del sector que apuntamos (y otras menores no apuntadas), en la programación del proyecto debemos considerar la alta variabilidad de factores como:

  • Administrativos: licencias urbanísticas, estudios de impacto ambiental, estudios de aguas, de afección de espacios aéreos, arqueológicos y demás en función de la localización del proyecto.
  • Elaboración de proyecto arquitectónico: definición estética y funcional. Definición de instalaciones, del sistema estructural, de la adaptabilidad de la cimentación al geotécnico, de la precisión del estudio topográfico, de la minimización de cambios respecto al proyecto original y el alcance de los mismos.
  • Ejecución de obra: encuentros entre contratas, coordinación en el diseño de instalaciones, estructura y obra civil, niveles freáticos, variabilidad climatológica, desplazamiento de grandes piezas mediante transportes especiales, afección al tráfico de maniobras con grúas y demás, redes enterradas no señalizadas, vertidos, molestias a terceros, sistemas constructivos novedosos, personal de obra no cualificado.
  • Suministros y cesiones: electricidad de obra, agua de obra, recepción de centros de transformación si los hubiese, traslado de líneas, recepción de urbanización y servicios afectados, reposición de posibles desperfectos.

En cierta ocasión, un profesor nos dijo a la clase: en industria la unidad de referencia es el milímetro pero en construcción es el metro… y para alguno el kilómetro. Es perfectamente aplicable a la gestión de tiempos. Seamos nosotros conscientes y expliquémoslo adecuadamente a quien no lo sea. Evitaremos sorpresas.

En DIP Diario: Dirección de proyectos: gestión de cambios en proyectos de construcción (1/2)Dirección de proyectos: la gestión de cambios en proyectos de construcción (2/2)El Facility Management, gestión de activos inmobiliariosLa gestión de contratas durante la ejecución del proyecto

Un comentario sobre “Dirección de proyectos: particularidades del sector construcción

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