Carta abierta de 42 premios Nobel y 5 medallas Fields a los dirigentes de la UE

Los científicos están preocupados por el futuro de la investigación en Europa. No es un secreto. Nadie debe sorprenderse, tampoco, del riesgo de que la UE pierda su posición de liderazgo en diversas disciplinas científicas en favor de países en los que se está invirtiendo gran cantidad de dinero en educación y desarrollo de nuevos proyectos que aquí no cuentan con el respaldo necesario.

¿Acaso nadie quiere darse cuenta?, ¿cuándo se ha tornado prioritaria la cobertura de los riesgos de la banca sobre el futuro de toda una generación, si no varias?.

A continuación, os copiamos la carta abierta firmada por Sidney Altman, Werner Arber, Robert J. Aumann, Françoise Barré-Sinoussi, Günter Blobel, Mario Capecchi, Aaron Ciechanover, Claude Cohen-Tannoudji, Johann Deisenhofer, Richard R.Ernst, Gerhart Ertl, Martin Evans, Albert Fert, Andre Geim, Serge Haroche, Avram Hershko, Jules A. Hoffmann, Roald Hoffmann, Robert Huber, Tim Hunt, Eric R. Kandel, Klaus von Klitzing, Harold Kroto, Finn Kydland, Jean-Marie Lehn, Eric S. Maskin, Dale T.. Mortensen, Erwin Neher, Konstantin Novoselov, Paul Nurse, Christiane Nüsslein-Nolhard, Venkatraman Ramakrishnan, Richard J. Roberts, Heinrich Rohrer, Bert Sakmann, Bengt I. Samuelsson, John E. Sulston, Jack W. Szostak, John E. Walker, Ada E. Yonath, Rolf Zinkernagel, Harald Zur Hausen; Pierre Deligne, Timothy Gowers, Maxim Kontsevich, Stanislav Smirnov y Cedric Villani.

A los jefes de Estado o de Gobierno de los países de la UE, a los presidentes de las Instituciones de la UE:

A menudo se dice que toda crisis también presenta una oportunidad. La crisis actual nos obliga a tomar decisiones, y una de ellas se refiere a la ciencia y su apoyo. Allá por el año 2000, ustedes y sus predecesores acordaron el objetivo de convertirse el área “basada en el conocimiento más dinámica del mundo en el año 2010”. La intención era ambiciosa y noble, pero el objetivo ha quedado muy lejos.

La ciencia puede ayudarnos a encontrar respuestas a muchos de los problemas acuciantes a los que nos enfrentamos: nuevas formas de aprovechar la energía, nuevas formas de producción y nuevos productos, nuevos marcos para entender cómo funcionan las sociedades y cómo podríamos mejorar su organización.

Estamos justo en el comienzo de una nueva y revolucionaria comprensión de cómo funcionan nuestros cuerpos con consecuencias incalculables para nuestra salud y longevidad futuras.

Europa está a la vanguardia de la ciencia en muchas áreas. La transformación de este conocimiento en la innovación de nuevos productos, servicios e industrias es la única forma de dotar a Europa de una ventaja competitiva en el cambiante panorama mundial y asegurar a largo plazo la prosperidad futura de Europa.

El conocimiento no conoce fronteras. El mercado global de talento sobresaliente es altamente competitivo. Europa no puede permitirse perder a sus mejores investigadores, y se beneficiaría fuertemente de la atracción de talento extranjero.

La reducción de los fondos disponibles para la investigación de excelencia se traduce en un menor número de investigadores que alcanzan esta condición. En caso de una severa reducción en el presupuesto comunitario de investigación e innovación corremos el riesgo de perder una generación de científicos de talento, justo cuando Europa más los necesita.

En este sentido, el Consejo Europeo de Investigación (ERC) ha logrado un reconocimiento mundial en un tiempo extraordinariamente corto. El ERC financia a los mejores investigadores donde se encuentren en Europa, independientemente de su nacionalidad: investigadores excelentes con proyectos excelentes. El ERC complementa la financiación nacional de la investigación fundamental, añadiendo un valor adicional a la excelencia.

La financiación de la investigación a nivel de la UE cataliza un mejor uso de los recursos disponibles y ayuda a que los presupuestos nacionales sean más eficientes y eficaces. Estos recursos de la UE son extremadamente valiosos pues han demostrado su capacidad de lograr beneficios esenciales para la ciencia europea, así como beneficios crecientes a la sociedad y un aumento de la competitividad internacional.

Es fundamental que sigamos apoyando, y más importante aún, inspirando la extraordinaria riqueza del potencial de investigación e innovación que existe en toda Europa. Estamos convencidos de que la nueva generación de investigadores también hará oír su voz y deberán oír lo que tienen que decir.

La pregunta que queremos plantearles, a ustedes, jefes de Estado o de Gobierno y presidentes reunidos en Bruselas los días 22-23 de noviembre para discutir el presupuesto de la UE para el periodo 2014-2020, es simple: cuando se anuncie el acuerdo para el futuro presupuesto de Europa, ¿cuál será el papel de la ciencia en el futuro de Europa?.

Carta obtenida de: El País

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