La gestión de contratas durante la ejecución del proyecto

A medida que el tamaño de un proyecto y/o su complejidad aumentan se hace imprescindible, en un planteamiento de Dirección Integrada de Proyectos, el contar con un número considerable de contratas (con sus correspondientes subcontratas) con las características propias de cada uno de sus tajos.

El solapamiento del grupo humano y de empresas que ello conlleva será, irremediablemente, foco de tensiones desde el minuto cero hasta la entrega de llaves de la obra. ¿Qué podemos hacer desde la dirección para reducir esta problemática?. Vayamos por partes.

El Director de Proyecto, figura de poder y su personalidad

Un Director de Proyecto o un gerente es a efectos contractuales el líder del grupo. Esta obviedad no se traslada necesariamente al día a día de la organización, con figuras de poder sin las cualidades necesarias.

De nada sirve ser una persona poderosa y autoritaria en un entorno en el que se hace imprescindible el llegar a acuerdos con dos docenas de interesados con sus propias necesidades y problemas. El puñetazo encima de la mesa es un arma poderosa en manos de quien la sepa utilizar adecuadamente no haciéndolo. Un ejemplo claro es el de los múltiples entrenadores sargento de equipos de élite (fútbol o cualquier otra disciplina que arrastre masas) que no han sabido manejar a sus jugadores. En todos los casos han acabado de igual manera: en la calle.

El caso contrario es el del Director de Proyecto sin poder, por incapacidad propia o por la intromisión del cliente. En cualquiera de los dos casos la D.F., los contratistas, los clientes y sus propios empleados acabarán adelantándolo por la derecha, haciendo el proyecto ingobernable. En este caso la prudencia aconseja retirada a tiempo. Volviendo al ejemplo del entrenador, ¿cuántas veces hemos visto ejemplos de entrenadores de equipos menores que no han sabido adaptarse a los saltos a los grandes de la Liga?.

Para el Director de Proyecto es esencial conocer sus propias limitaciones para manejar correctamente a los diferentes interesados.

Las contratas, el reparto del pastel y la igualdad (entre los iguales)

Como Directores de Proyectos debemos ser conscientes de la importancia de todas y cada una de las contratas presentes en el proyecto. Todas son importantes porque son imprescindibles para alcanzar el objetivo final marcado bajo las pautas establecidas, pero no nos engañemos, no todas pueden ser iguales, aunque aparentemos lo contrario.

Una organización estrictamente horizontal puede hacer inmanejable la evolución del proyecto cuando este esté con la producción en punta y los encuentros ente los participantes sean frecuentes. Por contra, la existencia de una contrata principal que lidere el grueso de la ejecución con el resto de contratas tendrá notables efectos positivos en tiempo real sobre la organización de los procesos in situ. Este planteamiento será válido siempre que podamos garantizar el control sobre sus relaciones con las herramientas de las que disponemos.

En ningún caso podemos dejar de marcar la pauta de los procesos del proyecto ni abandonar la posición de poder en favor de la comodidad, pero en ocasiones desde la dirección no podemos comunicarnos con los contratistas en el lenguaje de obra que requieren ciertas situaciones. Ello nos lleva otro tema de vital que puede dar para un post específico: la importancia de la elección de nuestro interlocutor.

En DIP Diario: Dirección de proyectos: gestión de cambios en proyectos de construcción (1/2)Dirección de proyectos: la gestión de cambios en proyectos de construcción (2/2)El Facility Management, gestión de activos inmobiliarios

Un comentario sobre “La gestión de contratas durante la ejecución del proyecto

  1. Coincido contigo en lo referente a estas situaciones.

    En tanto el primer punto, de la excesiva intromisión del cliente, incluso para proyectos de breve embergadura, se puede volver un proyecto casi interminable, por las indecisiones y falta de definición del alcance proyecto, pues muchas veces tampoco sabe lo que quiere. Y en la situación actual, si no le tenemos contento, ya tiene otras puertas abiertas… Es delicado, pero un poco hay que mojarse. Pero nunca dejándose llevar “Scope Creep”.

    Y sobre lo segundo, decir que a pesar de la crisis actual, todavía existen muchas contratas con personal de muy baja formación. Este problema me lo enuento en sucesivas ocasiones, pues a pesar de asesorar al promotor durante la contratación de éstas, hoy la gente se lanza a la baja más grande. Luego te ves muchas veces realizando tareas de “jefe de obra”, que se encuentran fuera de tu contrato de prestación de servicios, de ahí “la importancia de la elección de nuestro interlocutor”, pero muchas veces no se encuentra en nuestras manos.

    Saludos

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