Ciudad de la Cultura de Galicia, la gestación del proyecto

Cidade da Cultura de Galicia tras las torres de la catedral de Santiago de Compostela

Mucho se ha escrito y opinado sobre el dispendio económico y la falta de contenidos de la Ciudad de la Cultura de Galicia, promovida por la administración autonómica gallega a las afueras de Santiago de Compostela. Hoy os describimos, de forma resumida, la intrahistoria de la gestación del proyecto. Para ello emplearemos el excelente libro Arquitectura Milagrosa, de Llàtzer Moix, en el que se describe este y otros casos similares por toda España.

Santiago de Compostela antes de la Ciudad de la Cultura

El arquitecto y ex alcalde de Santiago, Xerardo Estévez impulsó durante su mandato (1983 a 1998) una política de rehabilitación del caso antiguo de la ciudad (patrimonio de la humanidad desde 1985) y de reorientación del Camino donde lo cultural primara sobre la tradición religiosa. Se trataba de transformar Santiago mediante la arquitectura de calidad auspiciada por un plan general. El propio Estévez señala en el libro:

El planeamiento es un gran instrumento. No arroja resultados tan rápidos como los que pueden obtenerse fichando a un arquitecto estrella y plantando en cualquier sitio una obra espectacular. El planeamiento es lento. Un plan general hay que consensuarlo con los vecinos. Hay que ocuparse de los sistemas generales. Hay que zurcir la ciudad, el entorno y los barrios, hay que crecer hacia la periferia. Hay que descentralizar con infraestructuras y equipamientos, para no presionar al centro.

Xerardo Estévez, ex alcalde de Santiago

Fruto de este modo de actuación surgieron equipamientos e inmuebles hoy vitales en la ciudad como el vial periérico de la misma, las diferentes sedes administrativas y parques, el Auditorio de Galicia (Julio Cano), el Centro Galego de Arte Contemporánea (Álvaro Siza) y el parque de Bonaval anexo (del mismo autor), el pabellón de San Clemente (Josef P. Kleihues), el palacio de congresos (Alberto Noguerol) o la facultad de Periodismo (de nuevo Álvaro Siza).

Inicio del proyecto Ciudad de la Cultura de Galicia

Norman Foster con la maqueta de la torre para Santiago de Compostela
Norman Foster en la presentación de la torre para Santiago de Compostela. Fotografía: La Voz de Galicia

El proyecto que debería haber cerrado la transformación urbana de Santiago de Compostela sería, a la postre el único no realizado.

Se trata de la torre de comunicaciones encargada a Norman Foster para la cima del Monte Pedroso, destinada a ocupar el lugar en donde actualmente se alzan dos grandes antenas de telecomunicaciones. La zona, además, es uno de los principales miradores sobre la ciudad.

Estévez explica el origen del proyecto de la torre de Foster y su descarte de la siguiente manera:

Fraga estaba en principio de acuerdo y dispuesto a apoyar su construcción. Siempre había secundado las iniciativas urbanas que tomamos en Santiago, las apreciaba por lo que tenían de racionalidad. Fuimos Fraga, Foster y yo mismo quienes presentamos, en 1993, el proyecto de la torre de comunicaciones. Pero al cabo de poco tiempo empezó a tomar cuerpo la idea de la Ciudad [de la Cultura] y, según lo tomaba, iba perdiéndolo la torre. Yo creo que en un momento dado a Fraga le sugirieron sus consejeros y directores generales que ya no convenía auspiciar proyectos municipales de Santiago, que había llegado la hora de dedicarse a los propios.

Xerardo Estévez, ex alcalde de Santiago

El socialista Xoaquín Fernández Leiceaga indica, como resumen del objetivo del proyecto:

Fraga quería plantar su bandera en Santiago. La maquinaria de la Xunta, que era muy poderosa, por no decir arrolladora, se volcó en el proyecto de la Ciudad. Ni siquiera negoció un acuerdo con Santiago. Se declaró que la Ciudad tenía un interés supramunicipal y la Xunta autorizó su construcción. Todos los consejeros dijeron amén. Tan sólo el de Economía rechistó un poco.

Xoaquín Fernández Leiceaga, Parlamentario PSOE

Curiosamente, pese a la nula participación de entiades locales y al perjuicio que supuso para la ciudad la cancelación del proyecto de Foster, la Ciudad de la Cultura se interpreta, por algunos gallegos, como un símbolo de favoritismo de la adminsitración autonómica hacia Santiago de Compostela.

Llátzer Moix escribe en el libro el siguiente fragmento, transcrito de forma literal:

El ocaso se cernía sobre la etapa de Estévez, en la que el planeamiento general era previo a la construcción particular. En la Ciudad el proceso ya fue el inverso. Primero se tomó la decisión de edificarla en el Monte Gaiás y, más tarde, se redactó un plan sectorial que obligaba a situarla allí.

No fue ajeno a esta decisión el hecho de que la Ciudad precisara de un solar generoso. Ni que, al poco de aflorar la idea de construírla, Caixa Galicia -hoy Nova Galicia Banco- cediera a título gratuíto unos terrenos de su propiedad valorados en cerca de 4,5 millones de euros y situados en el Gaiás. Clasificados entonces como “suelos no urbanizables de especial protección”, la entidad de ahorro los había intentado recalificar para edificar en ellos chalets, tanto durante el franquismo como en democracia, siempre sin éxito. Pero que bajo el paraguas de la Ciudad iban a albergar construcciones de mucho mayor tamaño.

La oferta de Caixa Galicia fue considerada una oportunísima bendición por los apresurados impulsores de la Ciudad, que la aceptaron sin sopesar sus inconvenientes, entre los que cabe mencionar uno particularmente grave: la excéntrica situación del Gaiás respecto a Santiago no es en absoluto adecuada para que la ciudad desencadene un proceso urbano de “metástasis positiva” al estilo del registrado en Bilbao a merced del Guggenheim.

Llátzer Moix en Arquitectura Milagrosa

Ciudad de la Cultura de Galicia
Fotografía: cidadedacultura.bolgspot.com

Ciudad de la Cultura de Galicia, cifras del proyecto:

Cuando en 1999 se publicó el pliego de bases del concurso de ideas se señalaba una superficie edificada entorno a los 60.000 m2, un suelo urbanizado mínimo de 300.000 m2 y un un suelo de reserva de 400.000 m2. En ese momento el pliego incorporaba el presupuesto global estimado: 108,2 millones de euros. Otro aspecto recogido por este documento era el hecho de que se trataba de un concurso restringido al que se invitaría a entre nueve y trece equipos “dirigidos por arquitectos de reconocido prestigio”.

El 26 de agosto del mismo año se falló el concurso a favor de la única propuesta que, curiosamente, no cumplía el presupuesto asignado, la de Peter Eisenman, que lo elevaba de los 108,2 millones iniciales a 132,2 millones. El único miembro del jurado que votó en contra de la candidatura de Eisenman fue el arquitecto Wilfred Wang. Esto fue debido a su “indefinición de aspectos significativos tales como fachadas y cubiertas y el excesivo tamaño actual del mismo, que originarán severas desviaciones presupuestarias”.

Plano de la Ciudad de la Cultura de Galicia
Plano de la Ciudad de la Cultura. Fuente: abelgalois.wordpress.com

Las demoras en la redacción del proyecto de la Ciudad (con la excepción de la galería de servicios, la central técnica y las Torres Hejduk) fueron una constante. La hemeroteca llegó con dos meses de retraso, el resto subieron este desvío a entre siete y veinte meses. Diversos informes manejados por la Xunta de Galicia reiteraban la indefinición de la propuesta de Eisenman en términos técnicos y económicos. Además se denunciaba el incumplimiento de contrato por parte de Eisenman y sus solicitudes de incremento de honorarios.

La solución a estos problemas fue, incomprensiblemente la modificación del contrato con el arquitecto, por la que se libraba a este de la redacción de los proyectos de ejecución y, además, se le concedía un incremento de honorarios de tres millones de euros. Finalmente se contrató a la unión temporal entre Andrés Perea con Euroestudios, mediante concurso, para la redacción de los proyectos de ejecución y la dirección. El coste de este contrato ascendió a 9.070.272 €.

  • Plazo de ejecución inicial del proyecto: 36 meses (2001 – 2004).
  • Plazo de ejecución final es desconocido: actualmente las obras de los dos edificios por comenzar están paralizadas hasta 2014, cuando la Xunta reestudiará su finalización. El ya ex conselleiro de Cultura de la Xunta de Galicia, Roberto Varela indicaba en su día el deseo de finalizarla, al menos, para el año Xacobeo 2021. Un desfase de 3 a 20 años, en caso de que llegue a finalizarse.
  • El presupuesto inicial, como ya comentamos, ascendía a 108,2 millones de euros.
  • El presupuesto inicial del proyecto de Peter Eisenman, a pesar del pligo de condiciones, asecenía a 132,2 millones de euros.
  • El presupuesto final, en caso de ejecutarse todo el proyecto, ascenderá a más de 500 millones de euros.
Autoriades inauguración Ciudad de la Cultura de Galcia
Los Príncipes de Asturias durante la inauguración de los dos primeros edificios de la Ciudad de la Cultura de Galicia. Fotografía: El País

¿Qué ocurrirá finalmente con el proyecto de la Ciudad de la Cultura de Galicia?, ¿es necesario terminarlo tal cual está proyectado?, ¿es mejor dejarlo así?, ¿quizá una vía intermedia?. ¿Cuál es, en definitiva, la solución menos mala de cara al futuro?.

Esta es una parte de la historia de uno de los proyectos más ambiciosos y, sin duda peor dirigidos, de la historia de Galicia. Para saber más acerca de este y otros proyectos que buscaron más la gloria política que el cumplimiento de una necesidad social, consultad el libro fuente del post. Totalmente recomendable.

Vía: Moix, Llátzer. Arquitectura Milagrosa. 1ª edición. Barcelona: Editorial Anagrama, 2010. ISBN: 978-84-339-2589-3

Más información: Fundación Cidade da Cultura de Galicia

3 comentarios sobre “Ciudad de la Cultura de Galicia, la gestación del proyecto

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